El renting de coches es un contrato de alquiler de vehículos a largo plazo, disponible tanto para personas físicas como para empresas. Por lo general, tiene una duración mínima de 12 meses y máxima de 60 meses y, en este determinado tiempo, la empresa o el particular que accede al alquiler tiene derecho al uso y disfrute del vehículo a cambio de una cuota mensual fija.
Dicha cuota se calcula según el precio del vehículo en el mercado, la duración del contrato y los servicios incluidos, que van desde los costes de matriculación, el pago de impuestos, el seguro, las revisiones, hasta el mantenimiento del coche. De este modo, a cambio del pago de la misma, el arrendatario puede hacer uso del vehículo dentro del periodo fijado y sin exceder el límite de kilómetros pactados en el contrato.
Al finalizar el contrato de renting, el arrendatario puede elegir entre tres alternativas: extender el contrato de alquiler, hacer la devolución del vehículo, o bien optar por un nuevo contrato de renting con otro coche, permitiéndole así acceder a vehículos más recientes y con tecnología avanzada.
Generalmente, el renting no requiere una entrada inicial, aunque todo depende de la empresa arrendadora. En la mayoría de los casos, se puede hacer uso del vehículo desde el momento del pago de la primera cuota.
El renting suele incluir gastos de mantenimiento, los asociados al seguro, a la asistencia en carretera e incluso los impuestos pertinentes. De este modo, con el pago de la cuota, permite que el arrendatario se despreocupe de todas estas cuestiones. Además, aporta una flexibilidad mayor que la compra de un coche, ya que, si al acabar el contrato se quiere cambiar de vehículo, se puede hacer sin tener que lidiar con una venta de por medio.
No, los beneficios fiscales del renting son para autónomos o empresas, puesto que podrán desgravar el IVA y deducir el importe de la cuota en el IRPF.
Sí, pero finalizar el contrato antes del tiempo estipulado conlleva el pago de una penalización, la cual variará dependiendo de las condiciones del contrato.
Si se supera el número de kilómetros pactados en el contrato de renting, el arrendatario deberá pagar una penalización. Este importe extra está especificado en las condiciones del contrato de renting.
Si el siniestro es provocado por un tercero, será el seguro del otro vehículo el que se hará cargo de los gastos. En cambio, si el accidente es provocado por el cliente del renting, será la empresa arrendadora la que cubrirá los mismos, ya que el seguro del coche está incluido en la cuota mensual, lo mismo ocurre en caso de robo.
Política de privacidad
Términos y Condiciones
Aviso Legal
Política de Cookies
Condiciones de Uso
Doot2025