Los caballos fiscales o CVF es una unidad utilizada para determinar la carga impositiva de los vehículos en relación con ciertos impuestos, como el Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), tanto en España como en otros países. Para definir dicho valor se tiene en cuenta la potencia fiscal del vehículo. Así, mientras que el caballo de vapor (CV) hace referencia a la potencia real del motor, el caballo fiscal se refiere a la potencia fiscal. En el caso del Impuesto de Circulación o IVTM, existen hasta cinco tramos en función de la potencia fiscal, aumentando la cuantía a pagar según lo hagan los caballos fiscales.
El cálculo de los caballos fiscales se basa en la cilindrada del motor: de este modo, cuanto mayor sea la cilindrada, mayor será la potencia fiscal del vehículo en cuestión. En el caso de los automóviles con motores eléctricos o de combustión rotativos, para la asignación del CVF se tiene en cuenta la potencia efectiva.
Puedes encontrar los caballos fiscales en la Tarjeta de la ITV, concretamente en el apartado de Potencia Fiscal (CVF.)
Para calcular el CVF se deberá dividir la cilindrada total (en cm³) entre el número de cilindros. Por último, habrá que multiplicar la cifra resultante por 0,08 y nuevamente por el número de cilindros. En cuanto a los coches eléctricos, tan solo hay que dividir la potencia efectiva entre 5,152.
No, ya que los caballos fiscales no son una medida que haga referencia a la potencia real del coche, por lo que no pueden convertirse directamente en kW o CV. De hecho, puede disminuir la potencia real del vehículo, pero la potencia fiscal seguirá siendo la misma. Por el contrario, sí puedes convertir los kilovatios (kW) a caballos de vapor (CV) multiplicando los kW por 1,36.
Se puede dar el caso de que haya habido un error en la documentación de tu vehículo. Para subsanarlo, ponte en contacto con una estación de la ITV y comenta tu situación.
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